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El Punto de quiebre de los métodos tradicionales para financiar la innovación

Punto de quiebre

AUTOR: María Gabriela Víquez Quirós, Estudiante MAGIT

Es indudable que hoy en día la dinámica mundial se ha transformado, las economías no son las mismas que hace 50 años. Estas nuevas economías y empresas ofrecen y exigen mucho más del entorno de negocios y competitividad. ¿Y esto por qué? Aunque no sea fácil imaginar, tan sólo en 60 segundos se contabilizan 2 millones de búsquedas a través de Google, se da la venta online de $ 83.000 en artículos a través Amazon, se alcanza la vertiginosa cifra de 204 millones de e-mails y 1,4 millones de minutos de conexión entre usuarios a través de Skype, estas miles de cosas suceden en tal sólo un minuto.

Imagine ahora lo que sucede en cuanto a los negocios, en 60 segundos se deben cerrar miles de tratos a nivel mundial, deben generarse miles de transacciones entre comprador-vendedor, miles de órdenes de compra y sobre todo deben crearse o imaginarse miles de buenas ideas e innovaciones que en algún momento podrían llegar al mercado.

Con el avance de las tecnologías digitales, las comunicaciones y el internet, ha cambiado el paradigma de la empresa tradicional con grandes terrenos, máquinas e inventarios, todo este avance ha generado mucho caldo de cultivo para las nuevas empresas conformadas básicamente por los llamados activos intangibles.  

Este tipo de empresas, son como cualquier otra, requiere planificación y trabajo fuerte día a día y más aún, requieren financiamiento para crecer, para diversificarse, para innovar; sin embargo estas empresas y muchos de los nuevos emprendimientos, enfrentan una serie de barreras de acceso al financiamiento, ya que no tienen activos físicos, por lo tanto, ¿Qué garantía pondrán a disposición del banco cuando requieran un préstamo? Pues ninguno, a pesar de que tienen uno de los activos más valiosos ideas, capacidades y habilidades, pero para un banco esto es sólo riesgo.

A pesar de esto hay opciones, como consecuencia de toda la dinámica y transformación que se está viviendo a nivel mundial, se desarrollan una serie de nuevas opciones de financiamiento a la innovación, en las cuales estas empresas y emprendimiento si encajan, tal es el caso del crowdfunding que nace con los llamados “Millenials” o Generación del Milenio, esta es una generación comprometida con la solidaridad y que contribuye con lo que verdaderamente le interesa, creció con el internet y es casi o más dinámica que el mismo entorno actual.

Esta generación, simple y sencillamente no se acostumbra a los esquemas tradicionales de financiamiento, no hacen uso de intermediarios y prefieren la rapidez, antes que el respaldo de un banco o un fondo público para financiar buenas ideas.

Punto de quiebre

Se dice que los “Millenials” creen que en cinco años no van a necesitar los bancos, estas y otras de las tendencias mundiales como la innovación social y colaborativa, software libre y los “Maker´s”, vienen a traer el punto de quiere de las formas tradicionales de financiar la innovación. Así como la innovación nace, crece y se transforma aceleradamente, así mismo esta exige que la Banca y el Estado se transformen, para poder responder a sus necesidades, de lo contrario tendremos innovaciones que no tendrán espacio en el país, ya que el sistema no tendrá nada que ofrecerles.

Si se quiere una Costa Rica en la cual su economía esté basada en el conocimiento, no basta con poner a disposición servicios electrónicos, firma digital, o monederos electrónicos, se requiere más. La innovación tiene intrínsecamente asociados los elementos de dinamismo, transparencia, libertad, creatividad, rapidez, por lo tanto es hora que tanto la Banca como el Estado piensen en esta Generación del Milenio, en sus innovaciones y sus necesidades, de lo contrario, podrían quedarse en el camino.

 

María Gabriela Víquez Quirós
Estudiante
Maestría en Gestión de la Innovación Tecnológica (MAGIT)
Universidad Nacional