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Materialicemos los incentivos fiscales en nuestro plan de Innovación

AUTOR: Meizel Leiva, estudiante de la Maestría en Gestión de la Innovación Tecnológica (MAGIT) de la Universidad Nacional

Costa Rica debe incluir incentivos fiscales en su proyecto de innovación.

Costa Rica debe incluir incentivos fiscales en su proyecto de innovación. La documentación acerca de los temas de innovación, como la citada en la bibliografía, muestra que hay correlación directa y positiva con el grado de incentivos fiscales otorgados en países como Japón, Estados Unidos y Chile y la innovación de sus empresas. Hay casos claros que pueden servir como ejemplos por seguir, por tanto, se pueden copiar sus acciones y, por ende, tropicalizarlas para incentivar ese ambiente de innovación que tanto se está buscando.

Para ejemplificar los beneficios de los incentivos fiscales señalo a Japón y Estados Unidos como los países que tradicionalmente han sido vanguardistas en cuanto a innovación y a Chile como un país con una economía similar a la costarricense y que se ha propuesto alcanzar indicadores de innovación semejantes a los países desarrollados.

Japón cuenta con tres tipos de incentivos fiscales: ofrece una base de créditos de impuestos (de 8% a 12%, depende de la tasa de gastos en actividades de Investigación, Desarrollo e Innovación (I+D+i) o bien, del tamaño de la empresa); aumento en los créditos fiscales, lo cual depende del incremento en las actividades de I+D+i y la deducción de un 20% para las empresas de I+D+i que empiezan negocios. La base del buen funcionamiento es la buena articulación de las condiciones en los que se otorgarán estos beneficios, y una clara denominación de las exclusiones de estos.

Los incentivos fiscales, en Estados Unidos, son similares a los de Japón: ofrecen créditos de impuestos sobre una base a calcular; una menor base para crédito de impuestos a empresas con ciertas características y acumular, a años venideros o pasados, el exceso de crédito. En Chile a partir del 2008 se han establecido esta clase de incentivos incrementalmente, hace poco se estableció un crédito fiscal de un 46%, uno de los más altos entre los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).
Estos incentivos fiscales han promovido, en Japón, Estados Unidos y Chile, la contratación de investigadores en las empresas y el fortalecimiento de los vínculos entre la empresa privada y las universidades públicas y privadas.

En las distintas actividades económicas o productivas de nuestra colectividad se comenta, extensamente, que se debe incentivar al sector privado a participar, cada vez más, en I+D+i y, de este modo, incrementar la vinculación con las universidades.

Si se creara un incentivo fiscal, que permitiera reducir la cuota de pagos de impuestos en un porcentaje a todas aquellas empresas que incorporen a los equipos de investigadores de las universidades, se podría incrementar la relación sector privado – universidades que tanto se ha buscado, inclusive, acerca de este supuesto pueda que se dé un porcentaje adicional a aquellas empresas que incorporen, en forma equitativa, a hombres y mujeres investigadores e investigadoras en sus actividades de I+D+i, fomentando, de este modo, una cultura de diversidad en el área.

Las PYMES, deben seguir la propuesta de muchos de los países de la OCDE, ya que, parece ser una opción apropiada. La exclusión de pago de impuestos sobre equipo usado para I+D+i, al menos en los primeros 3 años de arranque de las actividades de investigación (donde se supone se hace investigación básica), una base mayor de porcentaje de descuento comparadas con las grandes empresas y un reconocimiento en crédito fiscal de al menos 3 años impulsaría una inserción más rápida de estas actividades en este tipo de empresas.

Es imprescindible asegurarse que junto con la normativa de estos incentivos se reglamente la definición de actividades de I+D+i, la cual debe ir ligada a las definiciones del manual de Frascatti. Esta definición debe ser muy específica tanto en que actividades son incluidas así en que actividades son excluidas como I+D+i.

Como se indica, en los documentos de la bibliografía donde se discute la importancia de este tipo de incentivos, es importante el número que se pone como base de descuento, como la reglamentación del mismo, de forma tal que no se convierta en una forma fácil de esquivar impuestos.

Escrito por Meizel Leiva | meizell@yahoo.com |
Estudiante Maestría en Gestión de la Innovación Tecnológica (MAGIT)
Universidad Nacional

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